Israel mató, pese al alto el fuego, al menos a 29 gazatíes este sábado en Gaza, entre ellos una familia de siete —con niños— en una tienda de campaña en Jan Yunis (sur) y 14 muertos en el bombardeo de una comisaría en la ciudad de Gaza, según fuentes médicas y de la defensa civil.
“Se han recuperado veintiocho cadáveres”, indicó la Defensa Civil gazatí, de los cuales una cuarta parte eran niños, un tercio mujeres y un anciano, incluyendo cuatro mujeres policías, poco antes del hallazgo de otro cuerpo.
Un misil israelí impactó contra la comisaría del barrio de Sheij Radwan, en la ciudad de Gaza, causando siete muertos, cifra que aumentó a 14 tras el hallazgo de cuatro cuerpos entre los escombros, según el Hospital Shifa.

De acuerdo con el hospital y el Ministerio del Interior de Hamás, entre las víctimas hay al menos cuatro mujeres agentes de Policía y cuatro personas detenidas, mientras que se desconocen detalles sobre otros seis fallecidos.
Poco después, otros tres gazatíes murieron en un ataque israelí contra una vivienda familiar en el oeste de la ciudad de Gaza, cerca de un complejo escolar de la ONU (UNRWA).
Durante la madrugada, otros 12 gazatíes murieron en ataques israelíes, incluidos seis niños de dos familias, según dos hospitales de la Franja, en lo que ya es la jornada más letal desde la entrada en vigor del alto el fuego el 10 de octubre.
En el bombardeo de un dron israelí contra una tienda de campaña en Jan Yunis, murieron un padre, sus tres hijos y tres de sus nietos, según el Hospital Naser y la Defensa Civil.
En el norte de Gaza, un bombardeo aéreo israelí contra un apartamento mató a una madre y tres de sus hijos, además de otro familiar, de acuerdo con el Hospital Shifa.
Con estas muertes, ya son más de 520 los gazatíes asesinados desde la entrada en vigor de la tregua, incluidos más de 100 niños, según el Ministerio de Sanidad de Gaza.
El Ejército israelí confirmó “numerosos ataques” contra la Franja y afirmó haber abatido a cuatro “comandantes y otros terroristas” de Hamás y la Yihad Islámica, sin especificar dónde ocurrieron los ataques.
























