Un amplio estudio de la Universidad de Harvard volvió a poner en el centro del debate el papel del café y el té en la salud cerebral.
El análisis, que siguió a más de 130.000 adultos durante más de cuatro décadas, sugiere que el consumo moderado de estas infusiones se asocia con un menor riesgo de desarrollar demencia y con un mejor desempeño cognitivo.

Un seguimiento de más de 40 años
La investigación, publicada en JAMA y destacada por el cardiólogo Eric Topol, se basó en datos del Nurses’ Health Study y del Health Professionals Follow-up Study. En total, se analizaron 86.606 mujeres y 45.215 hombres sin antecedentes de demencia, Parkinson ni cáncer al inicio del seguimiento.
Los hábitos de consumo de café y té —con y sin cafeína— se registraron mediante cuestionarios cada dos a cuatro años, lo que permitió evaluar su relación con el deterioro cognitivo a largo plazo.
Qué revelan los resultados
Durante el período de seguimiento se detectaron 11.033 casos de demencia. Los datos mostraron una asociación clara entre el consumo de café con cafeína y un menor riesgo de esta enfermedad.

Entre los principales hallazgos destacan:
- Un 18 % menos de riesgo de demencia en quienes consumían más café con cafeína
- Menor número de casos: 141 por cada 100.000 personas en el grupo de mayor consumo, frente a 330 en el de menor consumo
- Menos quejas de memoria y concentración (7,8 % frente a 9,5 %)
- Beneficios más notorios con dos a tres tazas de café con cafeína o una a dos tazas de té al día
El café descafeinado no mostró una asociación significativa con el riesgo de demencia ni con el rendimiento cognitivo.
En el grupo de mujeres del Nurses’ Health Study, aquellas que bebían más café con cafeína obtuvieron resultados ligeramente mejores en pruebas de memoria y pensamiento, aunque las diferencias fueron más moderadas al evaluar el rendimiento cognitivo global.
Lo que dicen los expertos
Yu Zhang, autor principal del estudio, aclaró que los resultados no prueban una relación causal directa. “No hay que ver el café o el té como un escudo mágico”, señaló, y subrayó la importancia de mantener un estilo de vida saludable en general.
Otros especialistas coincidieron en la cautela, investigadores independientes recordaron que los estudios observacionales no pueden confirmar que la cafeína sea la causa directa de la menor incidencia de demencia y que los consumidores moderados de estas bebidas suelen tener hábitos de vida más saludables en conjunto.
Evidencia adicional sobre el envejecimiento cerebral
Otras investigaciones recientes aportan contexto:
- Estudios han vinculado el consumo moderado de café con menor edad biológica y menor fragilidad en adultos mayores
- Investigaciones en Japón asociaron el té verde con menos lesiones en la sustancia blanca cerebral
- Los beneficios se atribuyen a compuestos antioxidantes y antiinflamatorios presentes en estas bebidas
Las agencias reguladoras, como la FDA y la Asociación Americana del Corazón, consideran seguro un consumo moderado de cafeína —equivalente a unas tres tazas de café al día—, aunque advierten que la tolerancia varía entre personas.
Los expertos coinciden en que ni el café ni el té previenen por sí solos la demencia. Sin embargo, consumidos con moderación y como parte de un estilo de vida saludable, podrían contribuir a preservar la función cognitiva a lo largo del tiempo.
Con información de Infobae






















