Casi dos millones de personas que dependen de la cobertura médica pública del estado de Nueva York, incluyendo a quienes están inscritos en el llamado Plan Esencial, enfrentan un panorama incierto ante los recortes al presupuesto federal que amenazan con desestabilizar el programa.
Entre los beneficiarios se encuentran decenas de miles de dominicanos residentes en el estado, muchos de los cuales dependen exclusivamente de esta cobertura para acceder a servicios médicos básicos, medicamentos recetados y atención preventiva.
El Plan Esencial fue diseñado para brindar seguro médico asequible a personas de bajos y medianos ingresos que no califican para Medicaid, pero que tampoco pueden costear un seguro privado. Durante años, el programa ha sido una pieza clave en la reducción de la población sin seguro médico en Nueva York, particularmente entre comunidades inmigrantes y trabajadores esenciales.
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Sin embargo, la posible reducción de fondos federales pone en riesgo la continuidad de estos avances en materia de salud pública.
De acuerdo con estimaciones oficiales, los recortes federales al Plan Esencial ascienden a 7.500 millones de dólares, una cifra que representa más de la mitad del financiamiento anual del programa.
Esta disminución presupuestaria compromete seriamente la viabilidad financiera del sistema, obligando al estado a evaluar alternativas para cubrir el déficit o, en su defecto, ajustar los criterios de elegibilidad y los beneficios ofrecidos.
Funcionarios estatales han advertido que, de concretarse los recortes, alrededor de 450.000 personas podrían perder su cobertura médica a partir de julio.
La pérdida de seguro médico no solo afectaría la salud individual de los beneficiarios, sino que también podría generar un impacto más amplio en hospitales y centros de salud que atienden a poblaciones vulnerables, incrementando los costos por atención de emergencia no remunerada.
Ante este escenario, la gobernadora Kathy Hochul ha señalado que su administración está trabajando activamente para proteger la cobertura de los inscritos y mitigar los efectos de los posibles recortes. Entre las estrategias que se evalúan se encuentran negociaciones con el gobierno federal y ajustes presupuestarios estatales, con el objetivo de preservar el acceso a servicios de salud para cientos de miles de residentes que dependen del Plan Esencial para su bienestar y estabilidad económica.






















