São Paulo.- El número de víctimas mortales causado por las lluvias torrenciales que afectan al sureste de Brasil aumentó a 59 en el estado de Minas Gerais, mientras que los equipos de rescate buscan a 15 desaparecidos, informaron este jueves fuentes oficiales.
Muertes y búsqueda de desaparecidos
El balance, divulgado por el cuerpo de Bomberos, recoge el hallazgo de seis cadáveres que eran dados como desaparecidos.
El mayor número de víctimas, 53 fallecidos y 13 desaparecidos, se registraron en Juiz de Fora, una ciudad de medio millón de habitantes situada en el sur de Minas Gerais, cerca de la frontera con Río de Janeiro.
Impacto en Juiz de Fora y Ubá
El resto de víctimas se registraron en Ubá, un municipio a unos 100 kilómetros de distancia, también ubicado en la llamada Zona da Mata, una región serrana que suele registrar fuertes precipitaciones en el verano austral.
El temporal empezó el lunes y causó multitud de deslizamientos de tierra, graves inundaciones que han anegado barrios enteros y daños estructurales en infraestructuras.
Las lluvias persisten y causaron nuevas inundaciones y derrumbes en la mañana de este jueves, mientras que los bomberos y las fuerzas de seguridad mantienen un operativo para rescatar a las personas afectadas.
Alrededor de 4,700 habitantes de Juiz de Fora y Ubá tuvieron que abandonar sus hogares desde el lunes y se encuentran alojados en refugios temporales y casas de familiares.
Las lluvias torrenciales en el sureste de Brasil forman parte de un patrón climático que afecta cada verano austral a la región de la Zona da Mata, en el estado de Minas Gerais, caracterizada por su relieve montañoso y propenso a deslizamientos de tierra e inundaciones.
Las lluvias torrenciales en el sureste de Brasil forman parte de un patrón climático que afecta cada verano austral a la región de la Zona da Mata, en el estado de Minas Gerais, caracterizada por su relieve montañoso y propenso a deslizamientos de tierra e inundaciones.
Estos fenómenos extremos generan riesgos recurrentes para los municipios serranos y las ciudades cercanas a ríos y cuencas, donde la combinación de fuertes precipitaciones y asentamientos urbanos vulnerables provoca emergencias frecuentes.
En eventos previos, las lluvias han causado desplazamientos masivos, daños estructurales y pérdidas humanas significativas, movilizando a los cuerpos de bomberos, fuerzas de seguridad y autoridades locales para realizar rescates y asistir a las personas afectadas.
















