Huelva (España).- Las autoridades españolas incautaron un alijo de 5.000 kilos de cocaína introducido por la costa de Huelva (en el Atlántico sur) en una operación que se ha saldado con 10 detenidos y la intervención también de armas de guerra.
La droga fue introducida mediante embarcaciones de alta velocidad y trasladada a dos ‘guarderías’ (sitios para almacenar la droga) situadas en Gibraleón (Huelva) y Utrera (Sevilla), en el sur de España, según detalló el responsable de la Brigada Central de Estupefacientes de la Policía Nacional, Alberto Morales.
Se trata del mayor alijo de cocaína introducido por esta costa que ha sido incautado. La droga iba a ser llevada a los Países Bajos y hubiera alcanzado un valor en el mercado de más de 130 millones de euros.
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La denominada Operación Brada se llevó a cabo el pasado 13 de marzo cuando se introdujo la droga y fue llevada a estos almacenes. A la mañana siguiente, los agentes detectaron el inicio del reparto del estupefaciente.
Una primera furgoneta trasladó parte del alijo hasta una vivienda en Utrera y, poco después, otra cargada con 35 fardos -más de una tonelada- fue interceptada, tras lo que se detuvo a su conductor y a otros dos individuos que realizaban labores de contravigilancia desde un turismo para detectar cualquier presencia policial.
Para asegurar la mercancía, los detenidos portaban un arma larga de guerra, una pistola, abundante munición y un inhibidor de frecuencia, lo que evidenciaba un alto grado de organización.
En la operación en Gibraleón, los agentes intervinieron diversos fardos de cocaína con un peso de más de 3.500 kilogramos, además de cuatro fusiles de asalto de tipo Kalashnikov, dinero en efectivo y una furgoneta sustraída con placas dobladas.
Los encargados de custodiar la droga intentaron huir y finalmente fueron detenidas cinco personas, entre las que se encontraba el propietario del inmueble. En Utrera fueron incautados 400 kilogramos de cocaína y también efectivo y arrestadas dos personas más.
La operación se saldó con 10 detenidos -5 españoles, 3 serbios, un bosnio y un holandés- a los que el juez envió a prisión acusados de pertenencia a organización criminal, tráfico de drogas, tenencia ilícita de armas y robo de vehículo.



























