La Habana.-La inclusión del Grupo de Administración de Empresarial S.A. (GAESA) —el brazo económico de las fuerzas armadas cubanas— y de una sociedad mixta cubano-canadiense en la «lista negra» de Estados Unidos representa un golpe contundente para la ya debilitada economía de la isla.
Según expertos consultados este viernes, la medida trasciende lo simbólico y busca una asfixia financiera sistémica mediante la aplicación de sanciones a socios internacionales.
El Departamento de Estado de EE. UU. notificó que, bajo una orden ejecutiva presidencial del 1 de mayo, se castigará a cualquier entidad que colabore con GAESA. Asimismo, el gobierno estadounidense reiteró su calificación de Cuba como una amenaza para su seguridad nacional.
El secretario de Estado, Marco Rubio, defendió la medida asegurando que el objetivo es atacar directamente a las élites y al aparato militar del país.
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La sanción también alcanzó a MoaNickel, la operación conjunta de níquel entre Cuba y la canadiense Sherritt, empresa que anunció su retiro inmediato del negocio tras conocerse la medida. El economista Pavel Vidal, de la Pontificia Universidad Javeriana de Cali, advirtió que pocos socios foráneos se arriesgarán a desobedecer estas restricciones, lo que podría derivar en un aislamiento total de la isla.
El peso de GAESA y el alcance del bloqueo financiero
De acuerdo con análisis realizados por Vidal, GAESA maneja cerca del 40% del Producto Interno Bruto (PIB) de Cuba. En 2024, el conglomerado contaba con una reserva de 14,000 millones de dólares y sus ingresos anuales triplicaban el presupuesto estatal de la nación.
Esta corporación, creada en los años 90, administra desde tiendas minoristas y financieras hasta la gestión hotelera y agencias de viaje.
Lee Schlenker, investigador del Instituto Quincy, advirtió que las empresas extranjeras no solo enfrentan la congelación de activos, sino también la restricción de cuentas en territorio estadounidense. Además, las sanciones podrían afectar los viajes de accionistas y empleados, impidiéndoles operar dentro del sistema financiero de Estados Unidos.

La lista negra incluyó también a la general Ania Guillermina Lastres Morera, quien sucedió en la gerencia de GAESA al fallecido general Luis Alberto Rodríguez López-Calleja. Con este movimiento, Washington refuerza su cerco sobre la cúpula que dirige los sectores más rentables de la economía isleña.
Agravamiento de la crisis humanitaria
Estas nuevas sanciones se suman al cerco energético impuesto a principios de año, el cual ha provocado que Cuba reciba solo un barco de crudo ruso en los últimos cinco meses. Con una producción nacional que apenas cubre el 40% de sus necesidades energéticas, el país atraviesa una crisis económica que se ha prolongado por un lustro.
El impacto en la población civil ha sido calificado como devastador. Los prolongados apagones, la falta de agua potable, la paralización del transporte y el deterioro de los servicios de salud y seguridad social han encendido las alarmas internacionales.
Tanto líderes religiosos como funcionarios de Naciones Unidas han advertido sobre la inminencia de una crisis humanitaria sin precedentes en la nación caribeña.





























