El cantante chileno Beto Cuevas conquistó al público dominicano con una presentación cargada de emoción y recuerdos durante su espectáculo “Beto Cuevas Acústico”, celebrado en la Sala Carlos Piantini del Teatro Nacional, donde la música, la intimidad y la nostalgia se fusionaron en una experiencia que marcó a los asistentes.
La velada, producida por SkyPro bajo la dirección de Pedro García, apostó por una propuesta artística centrada en la sensibilidad musical y la conexión emocional con el público, dejando de lado los excesos visuales para enfocarse en la fuerza de las canciones y las interpretaciones.
Desde los primeros minutos, el ambiente del teatro se transformó en un espacio íntimo y reflexivo. La apertura estuvo a cargo del músico dominicano Raymond Jáquez, quien preparó emocionalmente a la audiencia con percusiones étnicas y atmósferas instrumentales que sirvieron de antesala para la aparición de Cuevas en el escenario.

Un recorrido musical cargado de emoción y cercanía
Vestido completamente de negro, Beto Cuevas inició la noche interpretando “La Mitad”, seguido de “Día Cero” y “Vuelvo”, canciones que despertaron de inmediato la nostalgia de los asistentes y marcaron el tono emocional del concierto.
Acompañado por una banda cuidadosamente equilibrada entre guitarras, teclados, bajo y percusión, el artista logró mantener el protagonismo emocional de cada interpretación sin necesidad de grandes artificios escénicos.
Entre canciones, Cuevas conversó con el público desde una postura relajada y cercana, alejándose del personaje tradicional del rockstar para mostrarse más humano y espontáneo. Esa dinámica convirtió el concierto en una experiencia mucho más íntima que un espectáculo convencional.
Temas como “Paraíso”, “Intenta Amar”, “Hombre”, “Animal” y “Aquí” adquirieron una nueva dimensión acústica, ofreciendo versiones más sensibles y personales que las conocidas por generaciones de seguidores.

Luces, cuerdas y momentos memorables marcaron la noche
Uno de los momentos más impactantes llegó durante la interpretación de “Fuera de Mí”, cuando el cantante pidió a los asistentes encender las linternas de sus teléfonos, creando un enorme mar de luces dentro de la sala que transformó visualmente el Teatro Nacional.
La participación de Javiera Flores aportó otro de los puntos altos del concierto. La artista acompañó a Beto en canciones como “Todo es Perfecto” y “Krazyworld”, destacándose por una interpretación vocal intensa y elegante.
El espectáculo también contó con la participación de un cuarteto de cuerdas dominicano integrado por Mayreni Morel, Johanna Molina, Anarys Siznaga y Adriana Garcell, quienes aportaron una atmósfera cinematográfica y sofisticada a la presentación.
El repertorio avanzó entre clásicos como “Mentira”, “Tejedores de Ilusión” y “La Luna”, hasta llegar a uno de los momentos más celebrados de la noche con una interpretación de “Enjoy the Silence”, acompañada nuevamente por Raymond Jáquez.
El cierre llegó con el encore, donde Javiera Flores interpretó “Creep” junto a Charly Rey antes del regreso de Cuevas para finalizar con “The Corridor”, “El Duelo” y “Respira”, canciones que sellaron una noche cargada de emociones y conexión artística con el público dominicano.





























