En un Haití que enfrenta un recrudecimiento de la violencia, con la muerte de al menos 70 personas en una masacre el pasado fin de semana, según denuncias de una ONG, las expectativas por el despliegue previsto este abril de la Fuerza de Represión de las Pandillas (FRG) creada por la ONU son bajas.
La FRG, con una dotación de 5.500 efectivos, tomará el relevo de la Misión Multinacional de Apoyo a la Seguridad (MSS) dirigida por Kenia, que ha permanecido casi dos años en el país con pobres resultados en la lucha contra las bandas armadas, que dominan prácticamente todo Puerto Príncipe y se han expandido al interior.
Al menos 5.915 personas murieron y otras 2.708 resultaron heridas en 2025 a causa de la violencia de las bandas y las operaciones de las fuerzas de seguridad, según la Oficina Integrada de las Naciones Unidas en Haití (Binuh).

Se espera que este 1 de abril comience el despliegue de la FRG, según reveló el 16 de marzo el canciller de la República Dominicana, Roberto Álvarez, citando el cronograma de la ONU, y detallando que uno de los primeros batallones estará integrado por tropas provenientes de Chad.
Sin embargo, hasta el mediodía de este martes, ninguna autoridad haitiana había informado sobre el inicio del despliegue.
Opiniones de la población
Jean Pierre, músico local, se muestra escéptico:
«No espero nada de la Fuerza que va a llegar. Cuando vuelven al país es para empeorar la situación. La MSS estaba ahí por su propio interés».
Según él, estas fuerzas se alian con la Policía para impedir que la población se haga oír, como ocurrió con la Minustah (2004-2017).

Alix Jean, del campamento de desplazados Lycée Marie Jeanne, comparte una opinión similar:
«Ahora pensamos que va a pasar exactamente lo mismo con la nueva fuerza que va a llegar (…) es para empeorar la situación, para explotarnos aún más», añadiendo que siente que se trata de una manipulación que no favorece a los haitianos.
Garantizar la seguridad para avanzar hacia elecciones
Las fuerzas de la MSS ya han empezado a abandonar Haití, con el objetivo de garantizar una transición armoniosa mientras se alcanza la dotación de 5.500 efectivos prevista en la misión de la FRG.
La llegada de la FRG supondrá la duodécima misión de paz y estabilización que ha conocido el país desde 1990, iniciativas costosas que no han resuelto de forma duradera el problema.
Desde 2018, Haití enfrenta una crisis de seguridad sin precedentes, caracterizada por ataques armados, masacres, robos y violaciones por parte de las bandas armadas.
El año 2026 es crucial para Haití debido a la urgencia de restablecer la seguridad para organizar elecciones generales, celebradas por última vez en noviembre de 2016 y previstas para el 30 de agosto de 2026 en su primera vuelta.























