El economista Richard Medina analizó este miércoles en El Sol de la Mañana las proyecciones económicas para República Dominicana, destacando el estudio del Universidad de Harvard Growth Lab que sitúa al país entre las economías con mejores perspectivas de crecimiento del mundo, aunque advirtió que dichas estimaciones deben leerse con cautela.
Harvard y el índice de complejidad económica
Medina explicó que el informe proviene del laboratorio de crecimiento de la Escuela Kennedy de Harvard y se basa en el Índice de Complejidad Económica, una metodología que proyecta el crecimiento del PIB per cápita según el nivel de sofisticación de las exportaciones de un país.
“El estudio estima que República Dominicana podría crecer en promedio 3.8% anual en los próximos años, pero es una proyección que puede ajustarse”, indicó.
Según los datos citados, el país ocupa el puesto 59 entre 145 economías analizadas, con un PIB per cápita de US$11,541 y US$29,192 en paridad de poder adquisitivo.
No obstante, Medina consideró que la cifra proyectada podría ser “un poco elevada”, aunque reconoce que la tendencia general es positiva si el país continúa mejorando su matriz exportadora.

Construcción: el gran ancla de 2025
Uno de los puntos centrales de su análisis fue el desempeño del sector construcción en 2025, el cual decreció.
Explicó que esto se debe principalmente a:
- Tasas de interés elevadas que dificultan la compra de viviendas.
- Menor inversión de dominicanos en el exterior.
- Lentitud en permisología.
- Gasto de capital del gobierno por debajo de lo esperado.
“Construcción afecta manufactura, pintura, varilla, cemento, blocks. Si cae la construcción, arrastra otros sectores”, señaló.
Indicó que el gasto público en inversión debió rondar entre RD$260 mil y RD$270 mil millones para impulsar la economía, pero cerró alrededor de RD$207 mil millones.

Inflación vs. estímulo económico: el dilema
Medina abordó el debate sobre la posibilidad de liberar recursos del encaje legal para dinamizar el crédito hipotecario. Sin embargo, advirtió que el Banco Central enfrenta una disyuntiva.
La inflación general se acercó al 5%, pero alimentos y bebidas no alcohólicas superaron el 8%.
“Si priorizas crecimiento y liberas demasiado crédito, puedes presionar aún más la inflación”, explicó.
Consideró que la política fiscal —es decir, el gasto público— debe jugar un rol más activo en pequeñas obras de impacto local.
Déficit fiscal y crecimiento 2026
El economista informó que el déficit fiscal de 2025 cerró en 3.45% del PIB, equivalente a unos RD$215 mil millones.
Más que la deuda total, dijo que el problema radica en el peso de los intereses y el gasto corriente.
Sobre 2026, proyectó que el crecimiento podría ubicarse entre 3% y 4%, posiblemente por debajo de la meta oficial de 4.5%.
“Hay demasiadas variables externas: aranceles de EE. UU., tasas de interés internacionales, inversión extranjera. Todavía es temprano para afirmarlo con certeza”, indicó.
Turismo: crecimiento más moderado
En materia turística, explicó que el crecimiento de 2025 fue de 3.9%, menor que en los años postpandemia.
La caída en mercados como EE. UU., Canadá y Europa fue compensada por Latinoamérica, especialmente Argentina y Colombia.
“Las tasas de 15% o 20% no volverán por ahora. Ahora crecemos más alineados al ritmo mundial”, señaló.
Inteligencia artificial y posible burbuja
En el plano internacional, Medina abordó el auge de la inteligencia artificial en Estados Unidos y la posibilidad de una burbuja financiera.
Explicó que los ciclos tecnológicos suelen generar sobreinversión inicial, seguida de correcciones en bolsa.
“No sabemos si habrá una burbuja en uno o dos años. Los saltos tecnológicos son tan grandes que es difícil prever el punto de ajuste”, dijo.
Añadió que un elemento poco discutido es la enorme demanda de electricidad y agua que requieren los centros de datos, lo que podría convertirse en un cuello de botella energético.
Conclusión
Richard Medina destacó que la economía dominicana mantiene fundamentos sólidos y buenas perspectivas internacionales, pero enfrenta retos internos claros: dinamizar construcción, manejar la inflación con prudencia y mejorar la calidad del gasto público.
“El crecimiento es posible, pero hay que leer las cifras con realismo”, concluyó en su participación en El Sol de la Mañana.



























