Una mujer de Nueva Jersey que participó en manifestaciones propalestinas en la Universidad de Columbia (Nueva York) en 2024 fue liberada este lunes de un centro de detención federal en Texas, donde había estado recluida durante más de un año sin haber sido acusada de ningún delito, recoge hoy The New York Times.
Leqaa Kordia, de 33 años, salió de la instalación Prairieland Detention Center en Alvarado, Texas, aproximadamente un mes después de que denunciara haber sido atada a una cama de hospital tras sufrir una convulsión.
Kordia describió las condiciones en el centro como «insalubres e inhumanas», y denunció falta de higiene y atención médica inadecuada, agrega el Times.
Liberación bajo fianza
- El viernes pasado, la mujer compareció ante un juez de inmigración, quien ordenó su liberación bajo una fianza de 100,000 dólares.
Aunque el juez ya dictó su libertad anteriormente, abogados del gobierno federal apelaron esas decisiones previas, lo que obligó a Kordia a permanecer detenida.
Agentes de inmigración arrestaron el año pasado a la estudiante tras la detención de Mahmoud Khalil, uno de los líderes de esas manifestaciones, por permanecer en EE.UU. de forma irregular luego de que su visado fuera cancelado el 26 de enero de 2022, de acuerdo con un comunicado del Departamento de Seguridad Nacional (DHS).
Condiciones en el centro
Organizaciones de derechos humanos han denunciado durante años la mala situación en algunos centros de detención federal, señalando problemas relacionados con la higiene, el acceso a atención médica y el trato a los capturados.
Tras recuperar su libertad, Kordia deberá cumplir con las condiciones establecidas por el tribunal de inmigración mientras continúa su proceso legal en Estados Unidos.
Su equipo de defensa ha señalado que seguirá impugnando su detención prolongada y las circunstancias en las que fue retenida durante más de un año, argumentando que se vulneraron sus derechos fundamentales al no haber sido acusada formalmente de ningún delito.
El caso ha reavivado el debate sobre las condiciones en los centros de detención migratoria y sobre el tratamiento que reciben activistas vinculados a protestas políticas en universidades estadounidenses. Diversas organizaciones civiles han pedido una investigación sobre lo ocurrido con Kordia y han reiterado su llamado a reformar el sistema de detención migratoria en el país.




























