Aunque parezca que un teléfono está “apagado” o en reposo, sigue transmitiendo información constantemente. Este comportamiento invisible permite mantener el sistema actualizado y sincronizar contenidos, pero también puede poner en riesgo la privacidad y seguridad de los usuarios.
Cómo manejan los datos los celulares
Los dispositivos móviles envían de manera automática información como:
- Código IMEI y número de serie del hardware.
- Detalles de la tarjeta SIM.
- Estado del sistema y registros de fallos.
- Análisis de diagnóstico y patrones de uso.
- Información de conexión a WiFi y datos móviles.
- Identificadores de publicidad y rastreo aproximado de ubicación.
Estos datos ayudan a reportar el estado del dispositivo, actualizar el sistema operativo y mantener sincronización de mensajes y correos electrónicos. Sin este flujo, podrían ocurrir retrasos en notificaciones o errores en apps.
Riesgos de la actividad en segundo plano
No toda la transmisión de datos es indispensable. Algunos peligros incluyen:
- Rastreo publicitario y creación de perfiles de usuario a largo plazo.
- Exposición de ubicación aproximada aunque el GPS esté apagado, mediante WiFi y Bluetooth.
- Seguimiento de patrones de movimiento y comportamiento del usuario.
- Combinación de datos de telemetría que permite perfilado sin conocimiento del usuario.
Empresas y terceros pueden usar esta información para vincular actividades entre apps y servicios, ampliando la huella digital del dispositivo.

Lo bueno del intercambio automático
No todo el tráfico de datos es negativo. Sus beneficios incluyen:
- Actualizaciones automáticas de software y aplicaciones.
- Sincronización de mensajes, correos y notificaciones.
- Detección de errores y mejora de la estabilidad del sistema mediante registros y análisis de fallos.
- Prevención de vulnerabilidades de seguridad mediante actualizaciones constantes.
Cómo limitar la exposición de tus datos
Existen medidas que ayudan a reducir la transmisión de información personal:
- Revisar permisos de apps: ubicación, micrófono, fotos y datos en segundo plano.
- Desactivar actualización en segundo plano de aplicaciones cuando sea posible.
- Restringir copias de seguridad en la nube y sincronización automática innecesaria.
- Configurar opciones de rastreo publicitario y desactivar escaneo de WiFi o Bluetooth.
- Usar una VPN para bloquear dominios de rastreo y conexiones peligrosas.
Con estas acciones, los usuarios pueden reducir la huella digital y proteger mejor su privacidad mientras usan el celular.
Fuente: Infoabe





























