Microsoft presentó este lunes Maia 200, la segunda generación de su chip de inteligencia artificial, con el que busca reducir su dependencia de Nvidia y fortalecer su posición en la competencia por el liderazgo tecnológico en servicios de nube.
El anuncio se produce en un contexto de fuerte expansión del mercado de la IA generativa y de una creciente carrera entre las grandes tecnológicas por desarrollar hardware propio.
El nuevo procesador fue dado a conocer dos años después del Maia 100, cuya primera versión no llegó a estar disponible para clientes comerciales. Según la compañía, Maia 200 está diseñado específicamente para tareas de inferencia, una función clave en el funcionamiento de modelos avanzados de inteligencia artificial.
Mayor rendimiento y despliegue en centros de datos
Scott Guthrie, vicepresidente ejecutivo de Microsoft para la nube y la IA, afirmó que Maia 200 es “el sistema de inferencia más eficiente que Microsoft ha desplegado jamás”. De acuerdo con datos ofrecidos por la empresa, el chip promete hasta un 30 % más de rendimiento por dólar en comparación con el hardware actual utilizado por la compañía.
Microsoft informó que Maia 200 ya comenzó a desplegarse en centros de datos de Azure en Estados Unidos, donde impulsará servicios como Microsoft 365 Copilot, Foundry y los modelos GPT desarrollados por OpenAI.
- Además, el plan de expansión contempla su integración en instalaciones ubicadas en la región central del país, con una posterior ampliación hacia el oeste y otras zonas estratégicas.
Carrera tecnológica por liderar la IA generativa
Los nuevos chips utilizan tecnología de tres nanómetros de Taiwan Semiconductor Manufacturing Co., un estándar avanzado en la fabricación de semiconductores. Este componente técnico coloca a Maia 200 en el segmento de alto rendimiento requerido para aplicaciones de inteligencia artificial a gran escala.
El lanzamiento se enmarca en una competencia directa con Amazon y Google, que también han presentado procesadores propios para sus plataformas de nube. Con esta estrategia, Microsoft busca asegurar mayor autonomía tecnológica y reducir costos operativos, al tiempo que fortalece su oferta de servicios basados en IA.
- La apuesta por hardware propio refleja la creciente importancia de la infraestructura especializada en el desarrollo y despliegue de soluciones de inteligencia artificial a nivel global.

























