
En el pasado, no tan reciente, dos grandes promotores se disputaban los boxeadores élites de prestigio y cotización mundial.
Se trata de Don King y Bob Arum, miembros del salón de la Fama y dos de las figuras más trascendentes en el ámbito de la promoción boxística universal.
Ya ambos en decadencia, King relativamente retirado, y Arum todavía activo, la actividad promotoril se ha diversificado. Ahora hay más promotores y empresas que se encargan de organizar grandes combates.
Y en ese contexto, se enmarcan, a manera de ejemplos: la Golden Boy Promotions, de Oscar De La Hoya, la Matchroorm Boxing, del inglés Eddie Hearn, la Premier Boxing Champions, que regentea el norteamericano Al Haymon, y el árabe Turki Alalshikh, el número uno actualmente, por medio de un proyecto denominado Riyadh Season –especie de promotora-, entre las más conocidas y de prestigio.
Ahora, la más reciente de todas, aparece en escena la Suffa Boxing, que tiene a la cabeza al hombre fuerte de las artes marciales mixtas, el norteamericano Dana White.
Precisamente, la llegada de esta empresa y de Dana White ha desatado una especie de “guerra” entre promotores por el hecho de que este empresario está pagando a los boxeadores cinco veces más que lo que le pagan los otros promotores y ha logrado firmar a buena parte de ellos en base a otorgarle contratos de más dinero que los demás.
En ese contexto, cabe señalar que hace poco contrató al boxeador inglés Conor Benn, quien aún no ha sido campeón del mundo, por 20 millones de dólares para una sola pelea.Benn pertenecía al promotor Eddie Hearn.
Se especula que también dio una millonada el australiano Jai Opetaia, excampeón crucero –límite 200 libras- versión Federación Internacional de Boxeo –FIB-, título del que fue desconocido tan pronto firmó con White.
Además, logró fichar al norteamericano Richardson Hitchins, exmonarca mundial de los welters junior, al boricua Edgar Berlanga y se asegura que gestiona contratar también a las estrellas estadounidenses Shakur Stevenson y Davin Haney, actuales campeones de los welters junior y welters, respectivamente, avalado por la Organización Mundial de Boxeo –OMB-.
“Le deseo suerte a Shakur, pero es un modelo extraño, y un modelo que no va a durar mucho”, expresó recientemente Hearn respecto a las políticas financieras aplicadas por sus competidores y quien se ha visto más perjudicado en ese sentido porque el blanco de White han sido los boxeadores que están bajo su promotora.
Sin embargo, se estima que una actitud similar a la de White desarrolló el propio Hearn cuando comenzó como promotor, y Al Haymon, lo que inclusive provocó disgusto entre promotores veteranos como Bob Arum.
Que conste, esta competencia entre empresarios boxísticos favorece a los boxeadores, quienes tienen la oportunidad de ganar más dinero por sus peleas.
Lo malo…
Ahora bien, no todo se puede considerar color de rosa. Ocurre que este Dana White, quien está asociado y tiene el apoyo financiero del supermillonario Turki Alalshikh, pretende hacer lo mismo que ha hecho con las artes marciales mixtas, también conocida como MMA y UFC, renglón en el que ha creado un imperio y es el rey absoluto, en términos administrativos.
El, al igual que Alalshikh, no comparten el hecho de que haya cuatro campeones mundiales por cada peso en el boxeo. Es decir, pretenden unificarlos, que haya un solo campeón por cada peso. Y hasta ahí esta muy bien, perfecto.
Tanto White como Alalshikh buscan tener un solo campeón por cada peso-se supone que los que reconozca la revista The Ring, propiedad del árabe o quizás crearán un nuevo organismo-, hacer desaparecer a instituciones como:El Consejo Mundial de Boxeo –CMB-, Asociación Mundial de Boxeo –AMB-, FIB y OMB. Ellos no comparten las políticas de estas entidades, muchas de las cuales tienen más de 60 años de vigencia.
Por esta razón los boxeadores que firman, deben renunciar a los títulos de esos organismos.Empero, lo más cuestionable y lo que ha traido desconfianza es que su objetivo es modificar la Ley Muhammad Ali, creada para proteger a los boxeadores.
En ese contexto, han encaminado gestiones ante el Congreso de los Estados Unidos, las cuales están muy adelantadas, ya que según informes cuentan con apoyo allí de congresistas muy influyentes.
En su contenido actual, entre otros puntos importantes,la Ley Muhammad Ali permite la diversificación de promotores. No que exista uno sólo. Y si esto llega a materializarse se teme que White y su grupo establezcan una especie de monopolio, como ocurre con la UFC, en donde sólo él dicta las órdenes.
Entonces, ello podría traer como consecuencia que el boxeador que no esté de acuerdo con su política como promotor, saldría del mercado y estaría destinado al fracaso. ¿Qué les parece..?. ¿Verdad que asi no conviene..?Mientras tanto, ese proyecto sigue en camino. PARA QUE LO APRENDAS O LO RECUERDES:A propósito, la Ley Muhammad Ali fue aprobada en el año 2000.ESQUINITAS-. Vea este y todos los domingos, a partir de las 2:00 de la tarde, el programa Boxeo Internacional por Megavisión Canal 2 -23 en Aster-, con la producción y conducción de un servidor. ¡Suena la campana! ¡Climmp!
Pie
Dana White






























