Cada vez es más común que muchas personas pasen largos períodos revisando noticias negativas y publicaciones alarmantes en redes sociales sin darse cuenta del tiempo que transcurre. A este comportamiento se le conoce como doomscrolling, un hábito digital que especialistas relacionan con el aumento de la ansiedad y el estrés emocional.
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El término ganó popularidad durante la pandemia de COVID-19 en 2020, cuando millones de personas permanecían confinadas en sus hogares buscando información constante sobre la crisis sanitaria. Sin embargo, lejos de generar tranquilidad, el exceso de contenido negativo terminó provocando más preocupación e incertidumbre.
Craig Sawchuk
El psicólogo Craig Sawchuk, especialista de Mayo Clinic en Rochester, explicó que el cerebro humano está naturalmente programado para enfocarse en amenazas y situaciones de peligro, un mecanismo relacionado con la supervivencia.
- Según el experto, este instinto hace que las personas permanezcan consumiendo noticias preocupantes con la intención de sentirse preparadas o informadas, aunque en muchos casos el efecto termina siendo contrario.
Consecuencias emocionales y físicas
Especialistas advierten que el doomscrolling puede provocar emociones como ansiedad, irritabilidad, frustración y tristeza. Además, este hábito puede alterar el sueño, especialmente cuando las personas revisan redes sociales o noticias antes de dormir.
La falta de descanso, señalan los expertos, también influye en el estado de ánimo y en las relaciones personales, haciendo que las personas se sientan más impacientes o menos tolerantes durante el día.
Otro de los efectos identificados es la reducción del tiempo dedicado a actividades saludables como el ejercicio, compartir con familiares o disfrutar de espacios al aire libre.
Recomendaciones para evitar el exceso de información negativa
Para reducir el impacto del doomscrolling, los especialistas recomiendan establecer límites de tiempo al momento de navegar en internet y hacer pausas frecuentes para evaluar cómo afecta emocionalmente el contenido consumido.
También aconsejan sustituir parte del tiempo frente a la pantalla por actividades que contribuyan al bienestar emocional, como realizar ejercicios, descansar adecuadamente o mantener contacto social con otras personas.
Los expertos destacan que mantenerse informado es importante, pero advierten que el consumo excesivo de noticias negativas puede afectar seriamente la salud mental si no se maneja de manera equilibrada.





























