Una investigación divulgada en la Revista del Instituto de Medicina Tropical de São Paulo advierte que el hantavirus presenta su mayor índice de mortalidad en adolescentes de entre 15 y 19 años en Brasil.

El estudio examinó 177 casos confirmados entre 2009 y 2019 y concluyó que la tasa de letalidad en ese grupo alcanza el 50 %, mientras que el promedio general fue de 33,3 %. Además, identificó al síndrome cardiopulmonar como la complicación clínica más común, presente en más de la mitad de los pacientes analizados.

La investigación señala que Brasil concentra la mayor cantidad de casos de esta variante en América, siendo el estado de Santa Catarina el territorio más afectado.

Entre los síntomas más frecuentes detectados figuran fiebre, dolor de cabeza, náuseas y dificultad respiratoria, condiciones que provocaron hospitalización en casi el 90 % de los casos estudiados. Los investigadores asociaron el mayor riesgo de muerte a problemas respiratorios severos y al uso de ventilación mecánica.

De manera llamativa, el informe reveló que los pacientes que acudieron temprano a los centros de salud presentaron una mayor tasa de mortalidad. Los autores consideran que esto podría estar relacionado con las dificultades para identificar el hantavirus en etapas iniciales, debido a que sus síntomas se confunden con otras enfermedades virales.

El estudio también explica que el mayor pico de contagios se produjo en 2013 y estuvo vinculado a la floración masiva del bambú, un fenómeno natural que incrementa la población de roedores transmisores del virus cada cinco a siete años. Estos brotes suelen registrarse en áreas boscosas y agrícolas, especialmente en cultivos de maíz.

Datos recientes del Ministerio de Salud de Brasil indican que entre enero y abril de 2026 se notificaron siete casos y una muerte por hantavirus. Actualmente, la enfermedad afecta principalmente a trabajadores agrícolas hombres de entre 20 y 39 años y mantiene una letalidad promedio de 46,5 %.

Especialistas atribuyen la elevada mortalidad a la fuerte respuesta inflamatoria causada por el virus, lo que hace indispensable un diagnóstico rápido y atención hospitalaria inmediata. Sin embargo, el acceso limitado a servicios médicos en zonas rurales continúa dificultando el tratamiento oportuno.

Entre 1993 y 2025, Brasil acumuló 2,429 casos confirmados y 997 fallecimientos relacionados con esta enfermedad.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí