Puerto Príncipe.- El Gobierno de Haití anunció este martes que el salario mínimo para el sector manufactura pasará de 685 gourdes diarios (5,65 dólares) a 1.000 (unos 7,7 dólares), en un intento de mitigar el impacto de la crisis socioeconómica que atraviesa el país tras una huelga de los trabajadores.
Esta subida “se extenderá de manera progresiva a todos los segmentos implicados, con el objetivo de mantener el equilibrio y la sostenibilidad”, aseguró en un comunicado el ministro haitiano de Economía y Finanzas, Serge Gabriel Collin, quien destacó papel estratégico del sector privado en la creación de empleo y riqueza.
Este aumento de apenas dos dólares se produce pocos días después de que obreros organizaran varias jornadas de huelga y manifestaciones en las calles de Puerto Príncipe para exigir un salario mínimo de 3.000 gourdes diarios (23 dólares), entre otros reclamos.
Todo ello bajo un contexto marcado por el alza de los precios del petróleo en el mercado local, que ha disparado los costos de productos y servicios en Haití, sumido desde hace años en una crisis multifactorial, agravada por la violencia de las bandas armadas.
Las pandillas han expandido su dominio este último año más allá de la capital, hacia otros departamentos (provincias), en medio de enfrentamientos con las fuerzas de seguridad, empresas privadas y grupos de “autodefensa”, que entre marzo de 2025 y enero de este año dejaron 5.519 muertos y 2.608 heridos.
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Paralelo al aumento salarial, el Gobierno aseguró que ha iniciado conversaciones sobre la reducción del costo de la energía, especialmente en su componente renovable, a partir de enero de 2027.
Para las autoridades, esta medida, “concertada” con los socios económicos, busca “mejorar” la accesibilidad de los servicios esenciales, en particular en beneficio de las poblaciones más vulnerables, se precisó en el comunicado.
Por último, el Gobierno subrayó voluntad de “crear un entorno propicio” para la inversión, el empleo y el crecimiento, orientado hacia la “estabilidad, la cohesión social y la preservación de la dignidad de cada hogar haitiano».


























